PORTADA
Tendiendo puentes
- Detalles
- Escrito por Ossama Ech Chatbi Malih, Aiko Handekyn y Bo Lind de 3º ESO
- Categoría: Y tú, ¿qué opinas? ...
- Visto: 189
El alumnado de 3º ESO-D ha estado trabajando estas primeras sesiones del curso 24/25 enfrentándose a “retos” propuestos por su profe. Hoy nos cuentan qué han hecho en la asignatura de Atención Educativa.
En el primer día, nos hemos presentado e hicimos un puzzle -una ilustración de la ciudad de Roma- para saber cómo trabajábamos en equipo. Para hacer el puzzle solo podíamos usar una mano y no estaba permitido hablar.
En el segundo día, comenzamos otro reto diferente: teníamos que construir en 3D el Tower Bridge (el puente de Londres).
Add a commentBIENVENIDA AL CURSO 2024/ 2025
- Detalles
- Escrito por Charo Calvellido
- Categoría: Biblioteca al habla ...
- Visto: 213
Empezamos un nuevo curso y os damos la bienvenida a este como solo sabemos hacerlo: a través del fabuloso mundo de los libros.
En este enlace encontraréis una relación de títulos interesantes que están disponibles en la biblioteca del IES. Son lecturas divertidas, entrañables, con historias estupendas que además se adaptan a tu nivel según curso o edad. Esperamos que os gusten. Disfrutadlas.
Add a commentLas novias de las aves
- Detalles
- Escrito por David Collis Luque
- Categoría: Pensando en verde ...
- Visto: 204
Durante el verano suele dirigirse el caminante, a la caída de la tarde, hacia los campos de arroz para volcar su mirada en el verde intenso de la plantación, ahora que el tallo debe de estar alcanzando el metro de altura y las hojas, largas y puntiagudas, lucen un verde esmeralda luminoso. Ocasiones hay en que el caminante observa, entre las plantas, cabezas de cigüeñas. Sus picos rojos se van desplazando de un lugar a otro como agujas de brújulas desorientadas. Son tardes en que el caminante fotografía la luz y el color mientras su espíritu se entrega al silencio. Media el verano y es sabedor de que no lejos de allí, en las poblaciones costeras, todo es bullicio.
Add a commentEstorninos negros
- Detalles
- Escrito por David Collis
- Categoría: Pensando en verde ...
- Visto: 246
Los pasos del estornino se introdujeron abruptamente en el sueño del caminante cuando despuntaba la mañana; procedían del cuarto de baño, adonde se dirigió aún somnoliento y temeroso de que fueran ratones. Permaneció quieto, bajo el umbral de la puerta, contemplando el techo de escayola y siguiendo con la mirada el ir y venir de lo que, sin lugar a dudas, debía de ser el agitado corretear de un animal asustado. Advirtió que faltaba una lámpara en uno de los focos empotrados en el techo; se colocó debajo y justo en ese momento asomó la carita un estornino negro, con un pico puntiagudo y amarillento. Debe de haber entrado por el shunt de ventilación, pensó el caminante con cierto alivio antes de volver a la cama. Cuando despertó un par de horas más tarde los ruidos habían cesado y el caminante no tenía claro si lo que recordaba formaba parte de la tupida madeja de los sueños o no, pero el interés por los estorninos se quedó con él para siempre, durante la vigilia y durante el sueño.
Add a commentDel derecho y del revés
- Detalles
- Escrito por David Collis
- Categoría: Pensando en verde ...
- Visto: 293
Las piernas del caminante difícilmente encuentran acomodo en el estrecho espacio que suele haber entre una fila y otra de butacas de cualquier sala de teatro, de manera que él procura buscar asiento en los extremos, para poder sacarlas/desplegarlas por el pasillo, como si fueran las alas dañadas de una paloma. Reparte entonces su atención entre lo que ocurre en el escenario y lo que ocurre en el pasillo, temeroso de que alguien tropiece con sus piernas y acabe de bruces en el suelo. Pero esa noche la guitarra de siete cuerdas que suena en el escenario lo mantiene absorto desde los primeros acordes, no puede apartar la vista de esos dedos que recorren el mástil de la guitarra como si fueran una mantis religiosa que diligentemente devorara una polilla, una mosca, un saltamontes…Lo que devoran esos dedos es la percepción de la realidad misma; no la devoran, la depuran, dejando en los asistentes una sensación de gratitud infinita. Horas después el caminante tuvo ocasión de saludar al músico brasileño, era una de las ventajas de vivir en una población pequeña. Obrigado pelo concerto desta noite, le dijo, sua música nos fez voar como pássaros celestiais.
Add a comment